ARTÍCULOS + LEÍDOS

- Las claves del ‘hotcake’
[ publicación:09/09/2016, visitas:23291]
- El origen de los espaguetis
[ publicación:15/07/2015, visitas:21395]
- Harina de fuerza
[ publicación:08/04/2015, visitas:19045]
- Valle del Yaqui: el granero de México
[ publicación:09/06/2015, visitas:12830]
- La dulce historia del pan mexicano
[ publicación:18/04/2016, visitas:12794]
- Cómo preparar la sémola de trigo
[ publicación:28/01/2016, visitas:10958]
- Sémola de trigo: propiedades
[ publicación:28/07/2014, visitas:9550]
- Diferentes tipos de pasta
[ publicación:03/09/2014, visitas:7388]
- Pacas de paja para una arquitectura sustentable
[ publicación:28/05/2015, visitas:7195]
- El trigo y sus beneficios
[ publicación:08/07/2014, visitas:7162]
- “El trigo domesticó al Homo Sapiens”
[ publicación:05/11/2015, visitas:6419]
- Munsa entra en la Comercial Mexicana
[ publicación:23/05/2016, visitas:5203]
- Coyotas Mozas
[ publicación:12/05/2014, visitas:5102]
- Pan nube: esponjoso y sin gluten
[ publicación:15/11/2016, visitas:4619]
- Molinos de trigo, una historia de ‘gigantes’
[ publicación:28/08/2015, visitas:4275]

Cultivar arroz o trigo marca la evolución cultural

Un estudio de la Universidad de Virginia realizado en China avala la teoría de que el tipo de siembra marca el carácter de los pueblos

Información

Publicación: 27/07/2016
Visitas: 1067

Según esta teoría, los métodos cooperativos de cultivo del arroz, que han sido comunes en el sur de China por siglos, hacen que la cultura en esa región sea más interdependiente y que se distinga de la del norte, donde se practica una forma más individual de cultivo del trigo también desde hace siglos. El cultivo de arroz requiere un uso intensivo de mano de obra y demanda el doble de horas de trabajo que el trigo desde la plantación a la cosecha. Además, el arroz se cultiva en terrenos irrigados, lo cual requiere la construcción de diques y canales y un uso comunal del agua, por lo cual los campesinos de los arrozales se unen para desarrollar y mantener la infraestructura de la cual todos dependen. El trigo, en cambio, se cultiva en planicies más secas y se basta con el agua de la lluvia, de modo que sus cultivadores tienden a ser más individualistas.

Las diferencias culturales entre los pueblos pueden por tanto responder al tipo de cultivo mayoritario en la zona, según este estudio publicado por la prestigiosa revista ‘Science’ y que se desarrolló en China. La investigación, encabezada por Thomas Talhelm, estudiante de doctorado en Psicología Cultural en la Universidad de Virginia, con la colaboración de investigadores de la Universidad Normal de Pekín, se llevó a cabo entre 1.162 estudiantes de la etnia Han en la capital china y en las provincias de Fujian (sudeste), Guangdong (sur), Yunan (sudoeste), Sichuan (oeste) y Lianning (nordeste).

"La cultura occidental es más individualista y analítica en tanto que la cultura del este de Asia es más interdependiente e integral", según el artículo, que explica que el pensamiento analítico usa categorías abstractas y razonamiento formal, en tanto el pensamiento integral es más intuitivo y a veces incluso acoge la contradicción. Con una serie de exámenes psicológicos Talhelm y sus colaboradores encontraron que los chinos del norte, dedicados al cultivo del trigo, son más individualistas y tienden a ser más analíticos en su pensamiento y, por lo tanto, más parecidos a los occidentales. Los chinos del sur, donde se cultiva el arroz, añade el estudio, son más propensos a la interdependencia, el pensamiento integral y tremendamente leales a sus amigos y familias, rasgos comunes con otras zonas de Asia en las que predomina el cultivo del arroz como Japón y Corea.

Fuente:

El arroz y el trigo nos hicieron como somos



 

Copyright © 2019 MUNSA MOLINOS, S.A. de C.V.

sitio web desarrollado por