ARTÍCULOS + LEÍDOS

- Las claves del ‘hotcake’
[ publicación:09/09/2016, visitas:23291]
- El origen de los espaguetis
[ publicación:15/07/2015, visitas:21395]
- Harina de fuerza
[ publicación:08/04/2015, visitas:19045]
- Valle del Yaqui: el granero de México
[ publicación:09/06/2015, visitas:12830]
- La dulce historia del pan mexicano
[ publicación:18/04/2016, visitas:12794]
- Cómo preparar la sémola de trigo
[ publicación:28/01/2016, visitas:10958]
- Sémola de trigo: propiedades
[ publicación:28/07/2014, visitas:9550]
- Diferentes tipos de pasta
[ publicación:03/09/2014, visitas:7388]
- Pacas de paja para una arquitectura sustentable
[ publicación:28/05/2015, visitas:7195]
- El trigo y sus beneficios
[ publicación:08/07/2014, visitas:7162]
- “El trigo domesticó al Homo Sapiens”
[ publicación:05/11/2015, visitas:6419]
- Munsa entra en la Comercial Mexicana
[ publicación:23/05/2016, visitas:5203]
- Coyotas Mozas
[ publicación:12/05/2014, visitas:5102]
- Pan nube: esponjoso y sin gluten
[ publicación:15/11/2016, visitas:4619]
- Molinos de trigo, una historia de ‘gigantes’
[ publicación:28/08/2015, visitas:4275]

Del zaruki al burrito

Quizá se hayan hecho esta pregunta alguna vez: ¿cómo prendió con tanta fuerza la tortilla de harina de trigo en el imperio del maíz?

Información

Publicación: 14/05/2015
Visitas: 3004

Quizá se hayan hecho esta pregunta alguna vez: ¿cómo prendió con tanta fuerza la tortilla de harina de trigo en el imperio del maíz?

Para encontrar la respuesta hay que darle al ‘rewind’ de la Historia y detenerla 453 años atrás. En 1542 los invasores españoles iniciaron la siembra de trigo en México pero no daban con la receta para la elaboración de su añorado pan. El problema era sencillo: no disponían de todos los ingredientes para su elaboración. Y fue entonces, practicando el viejo método de ensayo y error, cuando encontraron una solución: el zaruki. Una mezcla de trigo quebrado con agua que se hizo muy popular en Sonora por su sabor y textura. El germen de lo que hoy conocemos como tortilla de harina, más resistente y elástica que el ‘tlaxcallim’ (tortilla de maíz), alimento principal de los aztecas.

El zaruki se fue instalando sin hacer ruido en las mesas del norte del país hasta su definitivo salto a la fama. A mediados del siglo XIX empezó a tomar fuerza en el norte de México y Texas un platillo sorprendente elaborado a base de tortilla de harina rellena de carne que se popularizó definitivamente con el nombre de burrito.
Su versatilidad acabó por imponerse y su consumo sigue aumentando con los años. Las tortillas son una extraordinaria alternativa al pan, al pan de pita, a los panecillos ingleses ("muffins") y también a las galletas. Pueden servirse con todo: desde crema agria hasta caviar, y se pueden tostar y servir con ensaladas o simplemente solas y calientes.

Su consumo avanza exponencialmente con los años gracias a su papel preponderante entre los mexicanos afincados en Estados Unidos. En un proceso de ida y vuelta, su éxito al otro lado de la frontera acabó por convertir a la tortilla de harina de trigo en un alimento esencial en toda la zona norte de la República. En este mercado se ha desarrollado una industria productora de maquinaria para producirlas y empacarlas, que se venden incluso en países como Kenia, China o Suiza, por poner solo algunos ejemplos. El hecho de que el uso del trigo sea común en Europa y que la tortilla de harina sea vista como sustituto del pan ha popularizado su consumo y se estima que en unos años este producto, heredero del zaruki, sea ya más demandado que en México.

Actualmente, y según datos publicados por el diario La Jornada, en el Viejo Continente se consumen más de 5 millones de tortillas de harina al día, con un crecimiento anual promedio del 20%. Tan sólo en Francia existen 320 restaurantes de comida Texmex (texana mexicana) donde esta tortilla es parte fundamental del menú. Suiza, Sudáfrica, Reino Unido y Japón cuentan con plantas montadas por mexicanos y dedicadas exclusivamente a la fabricación de este alimento, alma del burrito.

Los grandes productores nacionales han entendido el mensaje y la tortilla de harina se ha convertido en una de las joyas de la corona de su modelo de negocio. El trigo le empieza a comer también el terreno al maíz en el territorio nacional. Los expertos han encontrado una explicación: mientras el mercado de tortilla de maíz sigue igual, estancado en sus fórmulas y procesos, el de harina de trigo está en continúa evolución gracias a la visión de sus productores y a la implementación de las nuevas tecnologías en sus plantas productivas. Las nuevas versiones incluyen sabores sorprendentes como ajo, chile rojo, salsa pesto para espagueti y hasta chocolate. Ahora se pueden encontrar tortillas bajas en grasa y en muchos tamaños, algunas con tan solo 80 calorías.

En México, por cada 600 toneladas de tortilla de maíz se consumen 60 de harina de trigo. Pero las distancias se acortan año tras año, en Munsa Molinos contamos con productos especiales para la elaboración de tortillas de harina con el sabor y estilo de Sonora donde se encuentran las mejores tortillas de harina del mundo.

Fuente:

http://www.quiminet.com/articulos/400-anos-de-historia-de-la-tortilla-de-harina-17530.htm

http://www.jornada.unam.mx/2005/01/17/007n1sec.html



 

Copyright © 2019 MUNSA MOLINOS, S.A. de C.V.

sitio web desarrollado por